lunes, 7 de agosto de 2017

Codigos

Códigos en la pelea siempre hubo, los códigos son las “reglas” que están inmersas en determinadas sociedades que garantizan la paridad en un conflicto.


Ahora bien recordemos algunos códigos urbanos para dar una reflexión
Situémonos, hace años la pelea era uno a uno, no se metía un tercero, si uno de los dos saca un arma o cuchillo, esta “ventajeando,” no está bien, ni bien visto, este precepto es antiguo y casi universal.

En las pampas del siglo XIX muchas disputas se resolvían con un duelo, a primera sangre, era quien cortaba primero, y obviamente tenía que haber sangre, se hacía una canchada…no era necesario matar, si se mataba, era asunto serio, la ofensa había sido grande. Que códigos nobles serian, que si el perdedor quedaba mal herido, se hacia “la obra santa”, simplemente se despenaba al desdichado, una especie de eutanasia.

La pelea era uno a uno, y siempre en paridad de condiciones, cuchillo / cuchillo, revolver / revolver., y siguió asi, en comienzos del siglo XX, donde en los garitos y bares hasta en los arrabales ante una disputa, si no se tenía un cuchillo (cosa rara), solía aparecer uno, alguien facilitaba para que se realice el duelo.

Otros códigos de Artes de combate pueden ser como los del bushido, recuerdo alguna vez escuchar” si te insultan ignora, si te persiguen huye, si te acorralan mata…”
También se dice que el samurái poseía 7 principios, que eran los que hacían a su código del bushido Coraje, cortesía, compasión, justicio, honor, lealtad, sinceridad.

También en época feudal un noble no peleaba con un vasallo, era menos…
En nuestra tierra, hay muchos antecedentes, marcare dos hechos que muestran códigos, y hombría.

El tigre Millán era un guapo de principio de siglo XX en una Buenos Aires tanguera, el tigre acostumbrado a la pelea de cuchillo, para bajarlo, le disparan a traición, quien lo encuentra le pregunta quien hizo eso, a lo que el tigre en sus últimas palabras dice.
-el hombre, para ser hombre no debe ser batidor.

Otro hecho es el acaecido a Don Juan Manuel de Rosas, quien en su estancia tenía prohibido días domingos y de fiesta portar cuchillo, en eso un domingo que llegaba a su rancho, sin darse cuenta portaba el facón en la cadera, cruzado atrás. Ni lerdo, ni perezoso un gaucho, atrevido, le dice que la regla de portar cuchillo solo corre para los gaucho, en ese mismo instante, don Juan Manuel se saca la camisa, y dice que le den 10 azotes por su descuido de portar un facón.


Eso es hombría y tener códigos, aun se ven, pero la sociedad y toda esta era de la comunicación nos lo dificulta, pero los hay…

Si te interesa te dejo estos links.
http://esgrimacriolla.blogspot.com.ar/2014/04/don-juan-manuel-las-normas-y-el-cuchillo.html
http://esgrimacriolla.blogspot.com.ar/2013/02/inmortalizadoen-un-tango-de-francisco.html

domingo, 16 de julio de 2017

Historia de la Historia Argentina.


La Nación Argentina estuvo conformada a partir de cuándo? El 25 de mayo de 1810? No, recién corrían vientos independecistas, 9 de julio de 1816?, bueno, más cerca, acá si declaramos de Independencia, y el tiempo paso, con proyectos de constituciones, con cambios en la territorialidad, y aun sin nombre definido para el territorio argentino, el cual podríamos decir que se conformara luego de la conquista del desierto, terminada la década del 80’.
Bartolome Mitre
Para que esto suceda un Mitre tuvo que tener una extraña en Pavón, con un tal vez arrepentido Urquiza, y tomar la constitución de 1853, como carta magna, a posterior las presidencias de Avellaneda y Sarmiento le darían, por medio del formato escolar, la identidad nacional, con Roca, recordemos que nos dejó un territorio, en la conquista del desierto aprovechando la guerra del pacifico, más allá que todo comenzó durante la presidencia de Avellaneda, en síntesis, la nacional argentina estaba jurídica y territorialmente conformada, y ahora, Bartolomé Mitre le daría su historia, una historia oficial.
Entre las obras de Mitre encontramos, Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina (cuya cuarta edición ampliada es de 1889), los tres volúmenes de la Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana, un dato aparte, no menor, el 4 de enero de 1870 mientras se libraban los últimos combates de la Guerra del Paraguay y con una tirada de mil ejemplares se hizo pública la primera edición del diario La Nación fundado por el mismo Bartolomé Mitre bajo la consigna “La Nación será una tribuna de doctrina”. Actualmente este diario, todos sabemos, es uno de los de mayor tirada de la Argentina. Como hoy ya es de público conocimiento, la prensa es el 4º poder, parece que eso Bartolomé, ya lo tenía claro.

Bueno la historia de Mitre fue la historia oficial, fue asi por mucho tiempo, es la que se enseñó, recordemos que por mucho tiempo la historia de Güemes, Quiroga, y uno que le tengo una admiración especial, a Don Juan Manuel de Rosas, que prácticamente pasaba de largo, no existió prácticamente, 30 años fueron desde la historia de Belgrano y San Martin, hasta la conformación de nuestra argentina, que curioso, diríamos…
También contamos con la historia de Vicente Fidel López, quien publico “Historia de la República Argentina”, que se apoyó en las extensas memorias de su padre, Vicente López, autor del Himno Argentino. Quien con su mirada hizo honor al culpar a Rivadavia, que por lo visto solo los repuestos y cuadernos, que llevan su nombre fueron lo bueno, porque el, fue el primero que endeudo nuestro país, nefasto personaje.

Ya nombrando otros podemos citar a José Ramos Mejia, quien escribió La neurosis de los hombres célebres en la historia argentina (1878), La locura de la historia (1895), Las multitudes argentinas (1899), Rosas y su tiempo (1907), Estudios de patología nerviosa y mental, La locura en la historia y Los simuladores del talento., un ramillete de obras positivistas.
Bueno, ya cuando hay una historia, y aparece una nueva versión de la misma, no es que es la remake, esto es revisionismo histórico, y acá es donde se pone bueno…
Adolfo Saldias, una mirada federal.
Adolfo Saldias, siendo alentado por mitre, continua con la confección del relato “oficial”, en su investigación por el tirano y dictador Rosas, ve que no es asi, donde se contacta con la dulce manuelita Rosas, la cual le permite revisar los documento de Don Juan Manuel, quien, se sabe tenia todos sus documentos, muchos y ordenados, luego de leer varias cartas y documento, noto que la historia no era tal como él creía y se la habían contado.  Escribe  en 1892 “historia de la confederación argentina, obviamente a Bartolomé, no le gusto ni un poquito, considerando que era “Un arma del adversario en el campo de la lucha pasada”, y visto hoy día, asi era.
Mas se publicaría de El Restaurador, Ernesto Quesada publicaría otra mirada en 1898 titulada La época de Rosas, nieto político del gran General Pacheco, y Quesada es quien reivindica a al federalismo, al mostrar como el unitarismo se alió a potencias extranjeras para atacar nuestra patria.
Don Juan Manuel de Rosas, el eterno olvidado.
Y ya aparece una nueva faceta de la historia esta es La nueva Escuela Histórica, fue formada inicialmente por, en su mayoría estudiantes de derecho, aún no había una enseñanza superior en historia, nombres como Ravignani, Ruiz Guiñazu, Carbia y Levene, eran parte de esta comunidad científica, después de un tiempo, terminaron conformando la “Academia Nacional de Historia” donde su saber era el legítimo, y esta si era la historia oficial, esta estaba bajo el ala del gobierno, asesoraba desde los símbolos patrios, hasta en nombre de estaciones, calles y más. Editara el Dr Levene mas adelante Historia de la nación Argentina.
Bueno reflexionado, con estos periodos, y solo nombrando lo que continua brevemente, se puede decir que la historia se está escribiendo permanentemente, por quien la mira, por los intereses políticos del gobierno de turno, por las situaciones sucedidas en el momento, es difícil ser objetivo? Bueno, ahí está el trabajo del historiador.

Ahora agregando a lo expuesto anteriormente, y ya más cerca del hoy, tenemos un José María Rosa, que su vida se transmite a sus obras de historia, militante e historiador, años después tenemos a Pacho O’Donnell, Felipe Pigna, Daniel Balmaceda que uno escucha diferentes cantos, pero a modo se fin es bueno escuchar historia! Y sobre todo hubo un grande entre los grandes, el Sr Felix Luna.



Conclusión
Para comenzar, obviamente es un post, es una muy breve esposicion, falta detalles de la colonia, asi como gran parte de historiadores, pero este relato, habla de la “historia oficial”, entonces, bueno a modo de reflexión sobre la historia y mi personal mirada, en mi aprendizaje de la historia, tuve maestros que me enseñaron por hechos, y el resto deducía yo, eso me gusto, y aprendí, otros me decían que había pasado, y esa era palabra santa, joven yo, no dudaba, asi es como me enseñaron que Rosas mato a Facundo Quiroga, y que era un tirano, que la guerra de la triple alianza fue una causa noble, Sarmiento fue a la escuela, y no sé cuántas barbaridades más, por fortuna mi curiosidad triunfo, y descubrí que hay muchas miradas. Leí, escuche, investigue, documente analice y aprendí, otra mirada, la mía, y día a día aprendo, yo estoy más volcado a la relación de las armas criollas, pero en todo mezclamos historia.

Zamba, y los proceres del hoy.
A veces uno e como se emocionan con 300, la película, todo muy lindo, son espartanos!!!, pero acá hubo epopeyas más grandes, el éxodo jujeño con Belgrano a la cabeza, Güemes, la vida de Juana Azurduy, la campaña libertadora, tenemos que aprender más d lo nuestro, y no se aprende por que no se muestra, no se valora y a veces, tristemente se enseña de pasada, si uno le pregunta a cualquiera que hizo Belgrano, le contestara, hizo la bandera, y es una pena que se lo recuerdo por eso solo, cuando ni siquiera es la bandera que tenemos hoy día, uno de los más grandes que tuvimos, fue un hombre , y eso es lo valeroso, abogado que cuando se necesitó un soldado lo fue, no el mejor, pero aprendió, de corazón puro, y acá se quedó. Bueno creo que se entendió, y esta fue mi humilde reflexión.

Galeria de Imagenes

Bartolome Mitre


Jose Maria Rosa

















jueves, 22 de junio de 2017

El Corsario del Plata o Hipólito Bouchard

Cuando uno habla de Piratas, pensamos en Jack Sparrow, y los piratas del caribe, bueno, en mis años era el capitán Silver, y a todo esto la Argentina tuvo uno, a decir verdad mucho, pero este, para mi, de los más grandes del mundo, este fue el capitán Hipólito Bouchard.

André Paul Bouchard nació el 15 de enero de 1780 en Bormes, una localidad francesa cercana a Saint Tropez. A los 18 años se cambió a el nombre y se enroló en la armada francesa y prestó servicio a las órdenes de Napoleón, en las campañas de Egipto y Santo Domingo en donde se fogueó en espantosas batallas navales, pero el hambre de aventura lo llamo, desertó y emigró al Río de la Plata en 1809, ya en los albores de la revolución de mayo, se puso a disposición del primer gobierno criollo todos sus conocimientos navales.


Su bautismo de fuego bajo el pabellón nacional fue durante la batalla de San Nicolás, al mando del bergantín "25 de mayo”, en donde la casi una inexistente armada nacional fue derrotada el 2 de marzo. Por esta acción fue acusado de "cobardía”, algo que el tiempo mostraría como incoherencia, pero luego de un corto proceso judicial, fue absuelto.

A lo largo de 1811 se destacó en las batallas que se dieron en el Río de la Plata y el Paraná y en 1813 participa en la Batalla de San Lorenzo, en donde por su actuación es felicitada por el General San Martín, a quien acompañó para  reforzar el Ejército del Norte, hasta entonces comandado por Manuel Belgrano. Luego fue al ejército de la Banda Oriental y, tras obtener licencia para volver a Buenos Aires, se le dio el mando de la fragata "María Josefa”.
Pero su gran aventura comenzó en 1815, cuando en septiembre el Director Supremo Ignacio Álvarez Thomas le otorgó la patente de corso a Bouchard, en una expedición financiada por Vicente Anastasio Echevarría. Su misión era atacar los buques españoles, saquearlos. Lo obtenido se distribuía entre el gobierno, el financista y Bouchard y su tripulación.
El 28 de enero de 1816 Bouchard y su tripulación capturan la nave española "Consecuencia”, que es rebautizada como "La Argentina”, barco con el cual libera esclavos en África, enfrenta y derrota a piratas malayos, ataca los puertos españoles en Filipinas, huye a Hawai, saquea la costa pacífica de Perú, Venezuela, Centro América, México y California en Estados Unidos.

En América Central, atacaron Sonsonete, en El Salvador, y el 2 de abril de 1819, el Realejo, en Nicaragua, uno de los centros más importantes del comercio y la marina colonial española, amén de principal astillero del Pacífico.
La expedición de Bouchard finalizó en el puerto chileno de Valparaíso en donde fue arrestado por orden del vicealmirante escocés Lord Cochrane quien lo acusó de piratería; el cargamento fue confiscado. En un confuso y pintoresco episodio, el coronel Mariano Necochea, compañero de Bouchard en San Lorenzo, armó un piquete de sus granaderos y tomó "La Argentina”, desoyendo las amenazas de las autoridades. La nave le fue reintegrada al capitán francés.
Grupo Recreacionista "Corsarios del Plata"
Bouchard no quiso regresar a Buenos Aires y seguir con los viajes de saqueo y se  sumó a San Martín en su campaña a Perú, pero por los daños sufridos, "La Argentina” sólo hacían transportes de carga para los ejércitos libertadores, desembarcados en Perú en setiembre de 1820. Al poco tiempo, "La Argentina" fue desguazada y vendida como leña vieja.
Hasta 1828 Hipólito Bouchard siguió al servicio de la marina peruana. Entonces se retiró y se estableció en las haciendas de San Javier y San José de Nazca, adjudicadas como recompensa por el Congreso peruano. En el anochecer del 4 de enero de 1837 golpeó a un sirviente, pero esta vez, hubo violentas protestas. Hipólito Bouchard tomó un pistolón y su viejo sable de abordaje, pero fue tarde. Los sirvientes lo mataron a puñaladas.
Grupo recreacionista "Corsarios del Plata"
El 27 de junio de 1817 zarpaba del puerto de Buenos Aires la fragata "La Argentina”, al mando del capitán francés Hipólito Bouchard, que fue la primera nave argentina en dar la vuelta al mundo y su viaje estuvo cargado de aventuras y batallas dignas de las mejores novelas de piratas que se hayan escrito.

Bouchard fue el más grande pirata de Argentina, pero no el único. Las incursiones piratas latinoamericanas comenzaron en 1814 y alcanzó su apogeo alrededor de 1818 y finalizó en 1823. Entre los más destacados corsarios al servicio de las Provincias unidas están el irlandés Guillermo Brown, creador de la armada argentina y el norteamericano David Jewitt, quien entre otras acciones destacadas tomó posesión de las Islas Malvinas en nombre del gobierno de Buenos Aires en 1820.

A veces yo me pregunto, que hice en mi vida, la vivi bien? Y hago una raconto de mis aventuras, que quedan en lanada ante las aventuras de Bouchard, que si le dijese Don Hipólito, que ha hecho en su vida, por diversión o por honor? Entonces el me contestaría, una campaña de dos años dando la vuelta al mundo en medio de continuos trabajos y peligros, una navegación de diez o doce mil millas por los más remotos mares de la tierra, en que se domina una sublevación, se sofoca un incendio a bordo, se impide el tráfico de esclavos en Madagascar, se derrota a piratas malayos en Macasar, se bloquea a Filipinas, anonadando su comercio y su marina de guerra, se domina parte de Oceanía imponiendo la ley, a sus más grandes reyes por la diplomacia o por la fuerza; en que se toma por asalto la capital de la Alta California, se derrama el espanto en las costas de México, se hace otro tanto en Centro América, se establecen bloqueos entre San Blas y Acapulco, se toma a viva fuerza el puerto de Realejo apresándose en este intervalo más de veinte piezas de artillería, rescatando un buque de guerra de la Nación y aprisionando o quemando como veinticinco buques enemigos”.
Abordaje!!!
Entre las cosas increíbles que hizo Bouchard se cuentan la toma de California, en Estados Unidos, bloqueó los puertos filipinos y en las islas Hawai, se entrevistó con el rey Kamehameha y firmó un tratado haciéndole reconocer la Independencia Argentina, proclamada por el Congreso de Tucumán, sólo un año antes.

Y hablando de banderas…

La bandera Argentina tiene gran número de banderas similares en América, a su color, entre estas vemos Nicaragua, Honduras y el Salvador; Asi es, tras las campañas navales comandadas por Hipólito Bouchard atacando las posiciones realistas de Sonsonate (El Salvador) y El Realejo (Nicaragua) en 1818 y 1819 respectivamente, fueron incorporados a la bandera de las Provincias Unidas de Centroamérica por el líder independentista Manuel José Arce. Esta bandera tenía tres franjas horizontales azules y blancas y llevaba inscripta la divisa "Dios, Unión y Libertad", y es por esto que las banderas de El Salvador, Honduras y Nicaragua son semejantes a la bandera argentina, siendo la de Guatemala una variación de ésta. La bandera actual de Costa Rica es una modificación de la bandera de las Provincias Unidas de América Central con el añadido de la franja roja central y el ensanchamiento de la franja central. Las fuentes oficiales definen también la referencia a la tricolor francesa. Además, Costa Rica tuvo una enseña con los colores patrios argentinos.

Situándonos en la época diríamos como en pequeñas ciudadelas, llegaba que armada dispuesta a derrocar a los tiranos realistas, asi que la idea de tomar los colores que estos corsarios portaban no fue del todo original, pero bue… asi es la historia…

Las armas del corsario

Las hachas de abordaje. mitad herramienta, mitad arma. Igual valía para una reparación de emergencia que para cortar un cabo o abrir la cabeza a un enemigo. Básicamente eran muy similares en todas las dotaciones de las diversas armadas de la época, si bien no fue hasta el siglo XIX cuando comenzaron a estandarizarse los modelos. En la foto inferior podemos ver algunos de ellos.
De izquierda a derecha tenemos: un hacha inglesa datada hacia finales del siglo XVIII. La siguiente es un modelo de la marina norteamericana de hacia mediados del siglo XIX. Los dientes que vemos en su parte inferior eran para atrapar cabos. A continuación aparece un hacha alemana, también de mediados del XIX. Finalmente, el hacha de abordaje española fabricada en Toledo hacia 1840. Como vemos, son muy similares. Prácticamente todas iban provistas de un afilado pico en su parte trasera, si bien algunos modelos llevaban una cabeza de martillo en lugar del pico. Son armas muy robustas, bien fabricadas y con el mango corto para facilitar su uso como herramienta y un mejor manejo en el combate cuerpo a cuerpo. 

Algunas, como éste ejemplar usado en Francia a inicios del siglo XIX, iban provistas de una lengüeta similar al de las hachas de arzón de la caballería para poder portarlas cómodamente en el cinturón. La fijación al mango, al igual que el modelo español, es mediante barretas de enmangue, y la cabeza de armas va además asegurada con dos cuñas de hierro para impedir que coja holgura. Como podemos suponer, la contundencia de estas armas debía ser bastante resolutiva. En manos de un forzudo marinero, su hoja podría cortar limpiamente una mano o un brazo, y su pico hundirse hasta el fondo en el cráneo de un enemigo. Aparte de eso, las heridas que causaban en cualquier parte del cuerpo serían de bastante gravedad, cuando no mortales.

Los cuchillos de abordaje. Al igual que las hachas, su reglamentación no se llevó a cabo hasta el siglo XIX. Anteriormente, cada cual usaba el de su propiedad. Valían dagas de mano izquierda, de vela, puñales de cualquier tipo o simples cuchillos todo uso que la marinería siempre portaba colgando del cinturón. Estos cuchillos eran armas muy adecuadas para el combate cerrado que se desarrollaba durante los abordajes, empuñándolos con la mano izquierda mientras en la derecha se manejaba un hacha, una pistola o un sable. En la imagen tenemos dos ejemplares. El superior es un modelo francés del año 1833. Es un arma concebida para apuñalar exclusivamente, ya que su hoja es de sección cruciforme. El inferior es el cuchillo mod. 1861 de la armada española, provisto de una sólida empuñadura de bronce estriado y forma anatómica para un mejor agarre. Lo más peculiar es su hoja de yatagán, una morfología originaria de oriente que se puso muy de moda en aquellos tiempos y que fue adoptada incluso para bayonetas y machetes reglamentarios en muchos ejércitos europeos.


Los chuzos de abordaje. Pequeñas picas que se distribuían entre la marinería y que bien manejadas eran bastante eficaces. En la foto de la derecha podemos ver una tripulación formando un pequeño cuadro de forma similar a los viejos cuadros de picas de tiempos anteriores. Como se puede suponer, venían de perlas para hacer frente a las bayonetas de la infantería de marina enemiga que, tras realizar una última descarga, tenían que recurrir a combatir a bayonetazos porque en semejante maremagno era imposible recargar el mosquete. Estos chuzos eran armas muy básicas y sólidas, provistos de una asta corta rematada por una pica prismática engarzada mediante un cubo de enmangue del que emergían dos largas barretas para proteger el asta de los tajos de las hachas y sables del enemigo. También se usaban espontones similares a los de la oficialidad del ejército.

Los sables de abordaje. Las hojas, anchas, pesadas y robustas, podían herir tanto de filo como de punta ya que no eran excesivamente curvas. Así mismo, su longitud era inferior a la de los sables de caballería convencionales por razones obvias: no iban a ser usados desde lo alto de un caballo, por lo que era más lógico que fuesen de un tamaño similar al de las armas usadas por la infantería. Por último, como nexo común entre los usados por las distintas armadas podríamos añadir que las cazoletas eran de un tamaño bastante generoso, cubriendo por completo la mano. Este detalle era de agradecer en un arma destinada a verse envuelta en combates muy cerrados y en los que un hachazo o un tajo de otro sable podía dejarle a uno la mano es un estado francamente lamentable o, simplemente, verla caer al suelo empuñando aún el sable de marras.
  
Finalmente quedarían por mencionar las armas de avancarga de la epoca. Como dato curioso comentar que las pistolas, que obviamente podían realizar un solo disparo debido al alcanze del tiro y tiempo de recarga, en un abrodaje, no habia mucho tiempo para recrgar y volver a tirar, eran a continuación usadas como maza empuñándolas por el cañón. Como vemos en la foto de la derecha, estas armas solían ir provistas de una cantonera de bronce en la empuñadura, la cual podía producir severos daños en los cráneos de la marinería enemiga. Por otro lado, para asegurar el disparo (las armas de chispa fallaban con cierta frecuencia, y más en un ambiente húmedo), solían dispararlas girando previamente el arma hacia el lado izquierdo, de forma que la llave quedaba mirando hacia arriba. Ello no tenía otro fin que facilitar que la deflagración de la pólvora de cebo depositada en la batería llegase a la carga a través del oído del cañón. Una vez descargada el arma en el enemigo, se empuñaba como una maza y, con un hacha, sable o daga en la otra mano, se zambullía uno en el abordaje, donde no habia mas remedio, que ser un heroe.


Algunos Libros editados







Fuentes:
www.facebook.com/Corsarios-del-Plata-1397074637225891/

viernes, 2 de junio de 2017

Orígenes del facón


El facón, arma emblemática gaucha, autora de duelos, y hacedor de historias, muchos lo conocemos su fama, pero de donde proviene su nombre? Su forma a que se debe?  cuáles son sus orígenes?



“Le enseño al gaucho más pillo
De cualquier modo a chusiar,
Y al mejor he de cortar
Si presume de muy bravo,
Enterrándole hasta el cabo
Mi alfajor sin tutubiar.”
                                   José Hernández (Martin Fierro)

Bueno, esta es mi hipótesis, resultante de mi investigación, aún falta, pero vamos con lo que tengo.

Gumia arabe
Ya desde SXVI, es el andaluz quien primero se afianzo en estas tierras americanas, ya lo cuenta las primeras crónicas de la colonia como le leyenda de Alejo Godoy, que dejo al final) para fuertes costumbres moriscas, y como hombre en zona de conflicto llevo sus armas e improviso las suyas en estos pagos.


El alfanje, arma mora, fue un modelo para los primeros cuchillos que se vieron en estos pagos, allá por finales del SXVII, llamado “alfajor”, los había rectos y también con una leve curva, aun no encontramos un patrón exclusivo.
 Cuchillos S.XIX

Otra versión es la de “Farha” que es como se designaba antiguamente, también en tierras moras, a la moharra, o sea la punta de lanza, que también por lo general …eran cuchillos, recordemos la forma lanceolada del verijero.

Allí ya estamos encontrado una derivación a la palabra “facón”, desde  farha y alfajor, en lo personal, no creo que provenga del portugués, por faca…digo; ya que desde esos tiempos que fue enemigo de Corona “Española” y a posterior de las Provincias Unidas del Rio de la Plata.

 
Facon hecho a partir de una balloneta

facon antiguo, con gavilan.

 
Cuchillo de abordaje de fines del SXVIII

Cuchilo de comienzos del SXIX

Cuchillo de deguello (epoca federal)


EL PRIMER GAUCHO

En 1580, don Juan de Garay sale de Asunción con sesenta soldados, algunos oficiales y mujeres guaraníes. Estas llevan ya sus hijos nativos, producto de uniones con el conquistador hispano. Por mezcla con el indio primero. y el negro que después llegó, intervinieron para la constitución étnica del pueblo argentino. Anotemos que vasconios y asturios, encomenderos por las Leyes de Indias, no podían contaminar su casta; sólo podía hacerlo el soldado libre, raso; el andaluz morisco, a quien le fue permitido uniones con veinte, treinta y hasta con cuarenta mujeres indígenas. El contingente, que señaláramos precedentemente, acampa el 11 de junio en el mismo lugar abandonado por don Pedro de Mendoza. Y aquí cuenta la leyenda que seis años después (1586) uno de aquellos soldados rasos, que venía con el vasco Garay se quejó en misiva al monarca de todas las Españas, de la podredumbre en que vivían. Apercibido y fuertemente reprimido por el Veedor del Rey, hizo trueque de su morada al precio de un caballo blanco y una guitarra; y montando en el brioso corcel, se acercó a la plazuela Mayor y única, y al tiempo que clavaba sus espuelas en el noble animal, exclamó con todas sus fuerzas:

¡;Muera Felipe II!!

...y, caballo, jinete y guitarra rumbearon hacia la pampa distante —cuenta el cronista— unos cientos de metros más allá. Y así nació el primer gaucho, el primer rebelde que la historia o tradición conoce por el nombre de Alejo Godoy.



Fuente: I.H.Hallar, El Gaucho. Su originalidad arábiga, Edición del autor, Buenos Aires, 1963, págs. 5-6