jueves, 11 de agosto de 2016

El Arte del deguello

"Famosamente infame
su nombre fue desolación en las casas
idolatrico amor en el gauchaje
y horror del tajo en la garganta"
              Jorge Luis Borges, Rosas (1923)

Vida y muerte de Adao Latorre
Que es el degüello? cortar el cuello o la garganta, desde un animal a un cristiano, manera de matar en nuestras tierras, que fue tan asidua, que podríamos decir que se refino, llegando a tocar el arte.  La práctica del degüello fue muy extendida en las contiendas internas, las argentinas, las rioplatenses y del sur del Brasil durante el siglo XIX.  Su origen como práctica corriente está en los conflictos de la Confederación Argentina entre federales y unitarios durante la primera mitad del siglo XIX, los que alcanzaron al territorio de Uruguay integrado los bandos tradicionales –blancos alineaos con federales y colorados con unitarios- en las contiendas durante el período que los orientales denominan Guerra Grande (1839-1851) y aún después de ella hasta la finalización de la guerra de la Triple Alianza.  De esa manera los orientales se “familiarizaron” con tales prácticas y las tomaron para ellos.
Degüello de Marco Avellaneda
En Argentina el ritual fue tan difundido que se calcula que en los años del gobierno mitrista se degollaron más de 20.000 personas.  “No trate de ahorrar sangre de gauchos” aconsejaba Domingo F. Sarmiento a Bartolomé Mitre en carta del 20 de setiembre de 1861.  “La sangre de esa chusma incivil, bárbara y ruda es lo único que de humano tienen”.  Sus raíces en Argentina son anteriores al propio rosismo, así como colocar la cabeza en una pica, dando un mensaje, de una forma muy clara.
Juan Manuel de Rosas y la Sociedad Popular Restauradora, popularmente conocida como “La Mazorca”, lo transformaron en un método de terror político y militarmente fue aplicado en distintas batallas de la Guerra Grande como Quebracho Herrado, en esa ocasión por Oribe, General en Jefe de los Ejércitos de la Federación, el 28 de noviembre de 1840.
Tampoco los unitarios se hallaban en rezago en la materia, como lo refiriéramos previamente.  Mitre tuvo en Sarmiento al mentor ideológico de un proyecto de “limpieza social” del gauchaje para eliminar la “barbarie”, complementada con políticas educativas genéricas y migratorias selectivas.
La opus magna sucedió en Cañada de Gómez, cuando a poco de Pavón, el 22 de noviembre de 1861 cayeron de sorpresa los unitarios mitristas al mando de Flores sobre el ejército federal que estaba acampado y degollaron a más de 300 prisioneros.  Miles de gauchos riojanos, catamarqueños y cordobeses –“bípedos implumes” al decir de Sarmiento- pasaron por las dagas civilizadoras de sus compatriotas y los orientales al servicio de Mitre.
Al margen de posicionamientos en la región platense, el degüello gozó siempre de buena salud, no reconociendo diferencia de cintillos pues fue aplicado tanto por blancos como colorados, unitarios o federales.
Pronto la metodología se extendió al sur de Brasil, también fue practicada allí por los riveristas que participaron en la Revolución Farroupilha de 1835 y ulteriormente, ya instalado el hábito, éste llegó a su máxima expresión en la Riograndense o Federal de 1893-95.


Cuchillo para degollar 1845

El degüello había sido tan asimilado a las contiendas militares platenses que los clarines, en lugar de tocar “A la carga” como en otras latitudes, lo hacían dando la orden “A degüello”.
 Aparecieron especialistas en el rubro y hasta denominaciones de origen según el tipo de degüello.  El “oriental” era externo y de oreja a oreja seccionando las carótidas y la yugular; a la “brasilera” cuando el corte se hacía mediante la incisión por detrás de la tráquea, cortándose de atrás hacia delante con un tajo seco; el “argentino” se denominaba cuando se hacía por delante, con dos cortes rápidos en la carótida.  Se degollaba “de parado” o “arrodillado” según la circunstancia y generalmente –se hacía sobre prisioneros inermes- las víctimas estaban maniatadas a la espalda.  Por pura diversión sádica de los vencedores también se practicaban las “carreras de degollados”; esto es el degüello simultáneo de dos o más hombres de pie de manera tal que por los estertores espontáneos e involuntarios de sus músculos y extremidades salen “corriendo” hasta caer definitivamente al suelo entre gorgoteos y vómitos de sangre.


Combate de caballería en la época de Rosas,
obsérvese el detalle del degollado a la derecha.

Hilario Ascasubi es el autor de “La refalosa”, un mordaz poema que pasó a la historia, en el que se narra el degüello de un unitario: “a su queja / abajito de la oreja / con un puñal bien templao / y afilao / que se llama quita penas / le atravesamos las venas / del pescuezo / ¿y qué se le hace con eso? / larga sangre que es un gusto / y del susto / entra a revolver los ojos”.  El nombre “La refalosa” surgía del ámbito popular y refería a los resbalones en medio del alocado pataleo de la víctima sobre la propia sangre.
Muchos pasaron a la historia por sus cabezas degolladas,el caudillo  Pancho Ramirez, quien murio defendiendo a su amada, y por ella perdio la cabeza, dicen que se conservo en alcohol en un frasco en el escritorio de Estanislao Lopez para imponer respeto y siempre mantener "la memoria."
Otro Marco Avellaneda, enemistado con Juan Manuel, su cabeza termino en una pica, la cual se conserva en el centro de la Plaza Independencia, degollado por Mariano Maza. 

Bueno, parece como si el degüello fuese federal y gaucho, entonces recordemos la historia del Ranquel, Arbolito, llamado tambien Nicasio Maciel, no era cacique, solo indio, pero no podemos dejar de hablar del prusiano Rauch, contratado por Martin Rodriguez en 1828 y enviado por Bernardino Rivadavia a matar indios, este mercenario solía adelantarse 200 mts de su tropa vanagloriándose de lo corajudo que era, pero como dice el dicho, "a todo santo le llega su San Martín". 
En la batalla de Las Vizcacheras, el general Rauch se adelanto, como siempre lo hacia, y no vio a Arbolito, ese indio vivo agazapado, que con prestancia arrojo las boleadoras, y así derribo el flete del prusiano, y sin darle oportunidad de levantarse, con rapidez degüella al mercenario, dejando solo el cuerpo...sin cabeza, el trofeo demostro una victoria para los ranqueles, aquel que decia degollar indios para ahorrar balas, murió en su ley, le historia cuenta que Arbolito termino siendo uno de los ranqueles fieles el Restaurador Rosas, y una vez mas el degüello termina federal...



"Asesinato de Maza" (Prilidiano Pueyrredon-1896)
 El intento de degüello de Maza, con negra levita, es la única acción iluminada del cuadro, ya que los mazorqueros se mueven en las sombras con sus cortos ponchos federales, galerones o sombreros militares. Al fondo la huída de Cabello. En la puerta abierta la inconfundible figura de Juan Manuel de Rosas con chaqueta azul, gorra y chaleco federal. El espacio no está bien logrado, la sucesión de aberturas le otorga cierto aire de irrealidad. Sólo la perspectiva de la mesa escritorio, con papeles, libros y tintero, trata de dar sensación espacial. En el folleto de 1864 Causa criminal seguida contra el ex gobernador Juan Manuel de Rosas ante los Tribunales Ordinarios de Buenos Aires se reproduce litografíada por D. Bernard.


La refalosa 
Mirá, gaucho salvajón,
que no pierdo la esperanza,

y no es chanza,
de hacerte probar qué cosa
es Tin tin y Refalosa.
Ahora te diré cómo es:
escuchá y no te asustés;
que para ustedes es canto
más triste que un viernes santo.
Unitario que agarramos
lo estiramos;

o paradito nomás,
por atrás,
lo amarran los compañeros
por supuesto, mazorqueros,
y ligao
con un maniador doblao,
ya queda codo con codo
y desnudito ante todo.
¡Salvajón!
Aquí empieza su aflición.
Luego después a los pieses
un sobeo en tres dobleces

se le atraca,
y queda como una estaca.
lindamente asigurao,
y parao
lo tenemos clamoriando;
y como medio chanciando
lo pinchamos,
y lo que grita, cantamos
la refalosa y tin tin,
sin violín.
Pero seguimos el son
en la vaina del latón,

que asentamos
el cuchillo, y le tantiamos
con las uñas el cogote.
¡Brinca el salvaje vilote
que da risa!
Cuando algunos en camisa
se empiezan a revolcar,
y a llorar,
que es lo que más nos divierte;
de igual suerte
que al Presidente le agrada,
y larga la carcajada
de alegría,
al oír la musiquería
y la broma que le damos
al salvaje que amarramos.
Finalmente:
cuando creemos conveniente,

después que nos divertimos
grandemente, decidimos
que al salvaje
el resuello se le ataje;
y a derechas
lo agarra uno de las mechas,
mientras otro
lo sujeta como a potro
de las patas,
que si se mueve es a gatas.
Entretanto,
nos clama por cuanto santo
tiene el cielo;
pero ahi nomás por consuelo
a su queja:
abajito de la oreja,
con un puñal bien templao
y afilao,
que se llama el quita penas,
le atravesamos las venas
del pescuezo.
¿Y qué se le hace con eso?
larga sangre que es un gusto,
y del susto
entra a revolver los ojos.
¡Ah, hombres flojos!
hemos visto algunos de éstos

que se muerden y hacen gestos,
y visajes
que se pelan los salvajes,
largando tamaña lengua;
y entre nosotros no es mengua
el besarlo,
para medio contentarlo.
¡Qué jarana!
nos reímos de buena gana

y muy mucho,
de ver que hasta les da chucho;
y entonces lo desatamos
y soltamos;
y lo sabemos parar
para verlo refalar
¡en la sangre!
hasta que le da un calambre
Y se cai a patalear,
y a temblar
muy fiero, hasta que se estira
el salvaje; y, lo que espira,
le sacamos
una lonja que apreciamos
el sobarla,
y de manea gastarla.
De ahí se le cortan orejas,
barba, patilla y cejas;
y pelao
lo dejamos arrumbao,
para que engorde algún chancho,
o carancho.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Conque ya ves, Salvajón;
nadita te ha de pasar

después de hacerte gritar:
¡Viva la Federación
(Amenaza de un mazorquero y degollador de los sitiadores de Montevideo dirigida al gaucho Jacinto Cielo, gacetero y soldado de la Legión Argentina, defensora de aquella plaza).


La relación entre la Resbalosa y el régimen de la Federación se acota a los degüellos practicados por la Mazorca contra los salvajes unitarios, y la parte graciosa o pícara se correspondería a los ‘resbalones’ –o caídas- que podían llegar a ocasionar los charcos de sangre en el suelo, pues existía la creencia de que luego de una ejecución los federales se ponían a practicar esta danza con alborozo y jocosidad.

El degüello, a su vez, no se hacía con cualquier clase de cuchillo o facón, sino, más bien, con uno de pequeñas dimensiones y lo suficientemente curvado como para deslizarlo con facilidad “de oreja a oreja” sobre el cuello del infeliz. La hoja tenía doble filo pero era su lado cóncavo el empleado para llevar a cabo el macho ritual.

Las “degolas” riograndenses
A fines del siglo XIX el ritual sigue muy campante y alcanza su máximo despliegue sanguinario en la Revolución Riograndense con una ferocidad digna de mejor causa.  La saña será tanta que una vez muerto el líder de la revolución Gumersindo Saravia –hermano de Aparicio- es exhumado su cadáver, cortados sus miembros, orejas y cabeza, siendo esta última inicialmente colocada en una pica para luego ser enviada a Porto Alegre como prueba fehaciente de la muerte del cabecilla de los insurrectos.




En esa campaña los dos máximos actos de barbarie lo constituyen los degüellos de republicanos en Río Negro y el de federalistas en Boi Preto.  La segunda degollina, revancha de la primera, fue efectuada por las tropas gubernistas sobre 322 prisioneros federales o “maragatos”, degollados maniatados, de parado y en fila.  Tantos eran que se hacía el “servicio” prácticamente a la carrera, no terminaba de caer uno cuando ya estaba degollado otro.  Ese día 45 combatientes salvaron su vida tirando su divisa colorada-federal y cambiando de bando.
La primera degollina fue sobre 300 prisioneros republicanos o “picapalos” luego de la batalla de Río Negro, en las nacientes de dicho río que cruza el Uruguay, proximidades de Bagé.  “Los prisioneros fueron encerrados en una manguera de piedra y eran sacados uno a uno, desjarretados y luego degollados”.  Esa masacre tuvo un actor principal, fue uruguayo y blanco.  Era el coronel Adán Latorre o Adao de Latorre, más conocido como “El Pardo Adán”.  Personaje tristemente célebre ubicado en la zona fronteriza de Cerro Largo, fundamentalmente cerca de Aceguá, nacido en Cerro Chato en 1835, que inició su actuación guerrera en Brasil y luego participó en las contiendas de 1897 y 1904 en el bando saravista, para terminar muriendo en la Revolución de 1923 a los 88 años en Paso do Bento Rengo, en Rio Grande do Sul peleando junto a Nepomuceno Saravia.  No fue Latorre quien tomó la decisión que acabó con Pedrozo y los restantes prisioneros, sino Joca Tavares, siendo el primero el ejecutor.  Latorre había sufrido previamente, según versiones de la época, la muerte de su esposa e hijos en manos de los republicanos.  Ese día, quizás dando rienda suelta a su sed de venganza, toda la faena corrió por su cuenta, según narran protagonistas de la batalla.  Autores brasileños atribuyen el bárbaro acto a la importante presencia de milicias uruguayas, los maragatos.  Estos prestaron su nombre para popularizar bajo el mote de “maragatos” a todos los revolucionarios riograndenses en razón del contingente de aproximadamente 400 soldados provenientes en su gran mayoría de San José que acompañaron a los hermanos Saravia cuando invadieron Río Grande en febrero de 1893, los que jamás usaron otra divisa que no fuera la blanca en contraposición al resto de sus compañeros federalistas que usaron la tradicional colorada, identificación federal proveniente de las épocas del rosismo y también trasladada al Brasil.  No conocemos de tropelías semejantes desarrolladas por Adán Latorre en territorio uruguayo –lo que no sería de extrañar dados sus antecedentes- aunque sí sabemos que terminó expulsado de la última revolución saravista a poco de iniciada (2) y fue corrido Brasil adentro por el comandante Isidoro Noblía de Cerro Largo, a raíz de haberse apropiado de los derechos de aduana generados por la receptoría de Aceguá, unos $30.000 de la época –una fortuna por ese entonces equivalentes a unas dos mil cabezas de ganado, a un millón y medio de cartuchos o a una batería de nueve cañones-, cuyo fin era asistir financieramente al alzamiento.



Joao Francisco no fue ajeno a esta metodología, sino que la aplicó ferozmente no sólo como herramienta de represión política en tiempos de paz, sino en la guerra.  Fue el ejecutor de la matanza de Saldanha Da Gama –uno de los máximos dirigentes de la Revolución Federal- y 300 marineros salvajemente batidos y luego asesinados cerca de la frontera con Uruguay.

El balance final de esta guerra sin cuartel, se estima en 12.000 muertos en 31 meses de lucha, dentro de los cuales se calcula que una cifra superior al 10% lo fue a causa del degüello.

Ahora vemos que el arte estuvo presente en estas guerras patrias e intestinas, este arte del degüello...

Fuentes:
http://www.revisionistas.com.ar
http://jovenesrevisionistas.org/la-refalosa-genero-folklorico-de-la-federacion/
http://www.folkloretradiciones.com.ar
Hechos Polvo de Adrina Micale y Jaime Correas, Olmo Ediciones, 2015

martes, 2 de agosto de 2016

De un morrión de suela al casco de kevlar o un viaje en el uniforme de combate....

martes, 14 de junio de 2016

Guemes y Las armas gauchas de la independencia



Mucho se puede hablar de la independencia y nuestras conquistas criollas, pero centrémonos en ese grupo de gauchos que apoyaron al General Don José de San Martin, resistiendo y diezmando tropas godas en la región del norte, hablamos de Don Martin Miguel de Guemes y sus Infernales.
El ejército de Güemes fue una fuerza muy disciplinada, compuesta principalmente, por milicias gauchas, sus gauchos, ya veteranos de guerras intestinas en estas tierras áridas, y por militares veteranos y milicianos, que eran jefes y oficiales de las divisiones y escuadrones. Los milicianos eran convocados cada vez que se los necesitaba y ellos acudían con presteza y sin vacilar al llamado del caudillo. Recordemos que Guemes participo activamente de las invasiones inglesas, y cuenta las crónicas que tomo un barco en abordaje a caballo, un caso único en la historia.

Guemes había realizado una guerra de recursos o de guerrillas desde 1814 (cuando fue comandante de avanzada en el Río Juramento) y hasta la victoria obtenida en el Puesto Grande del Marqués. Durante ese lapso cumplió su labor al frente de milicias gauchas auxiliando al Ejército del Norte.

A partir de 1816, cuando se le encomendó la defensa de las Provincias, la situación varió fundamentalmente. Tuvo que encarar un vasto plan de operaciones con sólo las fuerzas a su mando. Así actuó durante cinco años, hasta su muerte el 17 de Junio de 1821, conteniendo siempre las invasiones realistas.
Este sable pertencio al Gral Belgrano, y posteriormente al General Guemes 
Nunca sostuvo una batalla campal al estilo clásico porque sabía bien que no contaba con fuerzas ni armamento adecuados para vencer en este tipo de combates. Imaginó otro tipo de lucha, al estilo de la guerra de guerrillas o de recursos que ya había efectuado anteriormente –secundando al ejército- pero mucho más vasta y profunda. Ya no fueron operaciones secundarias, complementarias o de avanzada, a cargo de una sola división. Fue todo un ejército, integrado fundamentalmente por milicias y que llegó a tener 6.610 hombres, con el que enfrentó a calificadas fuerzas regulares, compuestas también por miles de soldados.
La zona de los combates fue muy grande. Se extendía desde el extremo sur de la actual Bolivia hasta el Río Juramento, de norte a sur, y desde la zona de San Pedro de Atacama (hoy pertenece a Chile) hasta el departamento de Orán, de oeste a este. Alrededor de 150.000 Km2. A veces el enemigo penetró simultáneamente por distintos pasos pero como el prócer tenía adecuadamente distribuidas sus fuerzas y contaba con exploradores y partidas volantes, siempre había milicianos en condiciones de enfrentar al invasor o de requerir los auxilios necesarios.
 Dentro de este extenso escenario la forma de obrar de las fuerzas de Güemes fue la siguiente: atacar por los flancos y la retaguardia, inmediatamente después que el ejército enemigo comenzaba la invasión. El ataque tendía siempre a ser sorpresivo y estaba a cargo de grupos o partidas que se retiraban antes de que el enemigo pudiera organizar la defensa. Los ataques se repetían una y más veces, de día y de noche, mientras avanzaba el invasor. Cuando éste se detenía y destacaba una o más divisiones en busca de alimento, eran acosadas constantemente por los gauchos. En algunos casos, cuando las partidas que destacaba no tenían muchos soldados, había enfrentamientos en campo abierto y más de un triunfo completo de las milicias gauchas. En tales ocasiones los vencedores regresaban con algunos prisioneros y era raro el soldado enemigo que retornaba al lugar donde había acampado el invasor.
Cuando el invasor había sido contenido, varios escuadrones de gauchos ya estaban preparados para actuar durante la retirada del enemigo. Y nuevamente ocurría el ataque por los flancos y la retaguardia, de día, de noche, en marcha o durante el descanso y durante todo el tiempo que los realistas tardaban en evacuar el territorio salto jujeño.
Así fueron rechazadas todas las invasiones. Desde que Güemes estuvo a cargo de la defensa, la primera invasión fue la comandada por el general José de la Serna, quien llegó de España a fines de 1816 con oficiales y tropas que habían vencido a fuerzas de Napoleón Bonaparte. Fue la invasión más tenaz y durable. El invasor creyó que en menos de un año llegaría triunfante a Buenos Aires. El 22 de setiembre de 1816, a los cinco días de haber desembarcado en el puerto de Arica, La Serna escribía al virrey Pezuela: “Creo podría lisonjearme al asegurar a V.E. formaría un cuerpo de ejército capaz de entrar a Buenos Aires para el mes de mayo del próximo año”. Lo que realmente ocurrió fue que en mayo de 1817 José de la Serna y su ejército emprendían la retirada desde el Valle de Lerma (Salta) ante la imposibilidad de superar la acción defensiva de las milicias gauchas de Güemes y dadas las constantes bajas que sufrían. Lo mismo ocurrió con los demás ejércitos invasores que siguieron sus pasos. Ninguno pudo atravesar la Intendencia de Salta.
La Maroma "el lazo que deguella"
Ahora viendo un poco más sus tácticas en combate, vamos a contar algunas, como la maroma, este es un lazo, el cual, a veces se alargada con otro sostenido tirante entre dos jinetes, a galope tendido, decapitaba cuanto realista encontraba. Y así como llegaban estos criollos, se iban, dejando una que otra cabeza goda en la tierra, me recuerda esa rara fijación criolla por el degüello, que acompaño la historia argentina tanto tiempo.
Otra estrategia fue el uso del lazo, y enlazando propiamente, destreza gaucha propia del gaucho, actuando en las tropas enemigas, eligiendo preferentemente oficiales, en ataque rápido, se enlazaba con presteza un oficial español, y continuaban su camino, dejando un ejército con una voz de mando menos, como quien dice si uno corta la cabeza , el cuerpo no responde.
 También se contaba con otra estrategia basada en el uso de la boleadora, la cual tomándola de la unión de sus tientos y arrojándolas de manera específica, estas bolas se abren y caen con las bolas hacia adelante, sin el movimiento circular de las mismas, siendo una terrible lluvia de bolas, que generaban importantes bajas en el ejército godo. 
Fuentes:
"Esgrima Criolla, armas Gauchas y otras yerbas..." Jorge Prina / ed. Hesperides
"Los conflictos armados" Felix Luna /Ed. La Nacion
"Esgrima Criolla" Mario Lopez Osornio ed/Biblioteca de la Cultura Argentina 
 http://lasarmasblancas.blogspot.com.ar/2013/04/resena-e-interrogantes-sobre-el-sable.html
http://www.elhistoriador.com.ar/
y otros sitios.

domingo, 8 de mayo de 2016

Esgrima de Cuchillo Tradicional, a través del mundo.




Junto a los grandes protagonistas que aparecen en los libros de Historia, junto a los esgrimistas, y cuchilleros del mundo, maestros de tratados de armas y a las figuras sobresalientes de las artes de arma blanca, es menester hacer hincapié en otra realidad paralela: las tradiciones de lucha de origen popular , existen, de hecho, en todos los países como pueblos. Un ejemplo es el "Manual del Baratero", el cual constituye el texto más antiguo (1849) sobre el combate a navaja en español, así como el “Martín Fierro”(1872) de José Hernández, trasluce un sinfín de técnicas del visteo. Este fue el origen de estas artes de arma blanca, como se desarrollaron, como crecieron, su efectividad de antes y de ahora, y no olvidemos, que no están muertas…


Esgrima criolla
En las pampas del sur de América, siglo XVII se gesta una nueva raza, mezcla de criollo y del indio, es el gaucho, se dice de él, que el caballo son sus piernas, como centauro, y en su mano, el facón el cual usa para todo desde comer, trabajar y pelear.
En la pelea de cuchillo es habilidoso, se crea una técnica perfeccionada en el visteo (entrenamiento), donde los cuchillos son simplemente palitos tiznados, y entre fintas y enfrentamientos se desarrolla la depuración de la técnica, los duelos criollos se desarrollan en la cancha (lugar delimitado para pelear) llamándose también canchadas, no solo es una pelea de cuchillo, es una pelea de hombría, en el duelo el criollo no busca matar, con un corte en la mejilla, satisface su orgullo, y si se le iba la mano y el oponente quedaba herido de muerte, se realizaba “la obra santa” , que no era más que despenar al infeliz.
No podemos dejar de lado el poncho, esta prenda se usaba como pilcha, en el chiripa, hasta como abrigo en las frías noches, y no olvidemos uno de los usos más recordado, arma defensiva, un poncho enrollado en el brazo es capaz de evitar un corte con gran intención, así como con una manteada desviamos el arma, y con un flecazo, cegamos al oponente, eso acompañado del facón, un cuchillo de no menos 35cm, manejado con gran maestría, dejaron documentada la excelente pericia de nuestros esgrimistas criollos.
Esta es la pelea que se daba en duelos, hubo otra realidad, la usada en las guerras gauchas, donde fueron protagonistas desde la conquista ,hasta la consolidación de la nación argentina, peleando ininterrumpidamente, prácticamente por un siglo, usando no solo el facón, sino también chuza y boleadoras.
Ya entrado el siglo XX, estamos en la era del tango, del guapo, y la esgrima porteña, donde el guapo peleaba arreglaba las diferencias a cuchillo, como siempre lo hizo el criollo, pero ahora tenía lengue y saco, no llevaba bota de potro, llevaba zapatos, … los códigos eran los mismos.
Sus cuchillos
Hay gran variedad y con todos se pelea, más allá que el facón es un arma propia, concebida únicamente para la pelea, y aun hoy, en el campo no hay paisano que no lleve su facón cruzado en la espalda, los tres cuchillos característicos son
El verijero que es un cuchillo de hoja lanceolada, se porta cruzado con filo hacia abajo en la zona del vientre, de ahí su nombre en la zona de la vejiga/verija, es un cuchillo de trabajo con lomo y un solo filo.

El Facón por lo general era hecho con rezagos de espadas o bayonetas, era de hoja recta, más de 25cm, y podía poseer un contrafilo se portaba cruzado atrás con filo hacia arriba, poseía gavilán de diferentes forma así como el cabo, que en casi todas estas armas criollas era de forma semicónica.
Y finalmente el caronero, este cuchillo era de gran porte superior a los 50 cm, se llevaba en las caronas del caballo, en la montura, por lo general no poseía gavilán y era un cuchillo bien grande se usó desde duelos, combates hasta para despejar montes.
Un poco de la esgrima
Los ataques con cuchillo se llaman tiros, la habilidad de cortar es preponderante en la muñeca, el agarre del cuchillo es con el pulgar sobre la hoja y la mano afirmando fuertemente el cabo, la pelea de cuchillo muchas veces se basa en buscar el error del oponente, buscar que se equivoque o aprovechar sus errores, hay que tener buen ojo, buen visteo…
Un tiro que es de destacar es el planchazo, se realiza con el plano de la hoja en la cabeza, y marca la habilidad del Visteador, dando por ganador al mismo, se da fuerte de manera que se sienta, este tiro aun hoy está vigente y se utiliza en las prisiones de Argentina, con ese nombre o planchuelazo.
La esgrima criolla, es una disciplina que se encuentra aún en los campos transmitida en práctica por los paisanos así como en las calles, argentina es un país de fuerte tradición cuchillera, y la esgrima criolla siempre estar presente.



Esgrima de cuchillo Italiana 
Cultura Marcial Popular Italiana
En la Italia meridional, aproximadamente entre 1750 y 1850, nacen las primeras sociedades secretas "rurales"; en un primer momento, para proteger al pueblo, mientras que sólo a continuación adquirirán la índole mafiosa con la que se las conoce en nuestros días. En el seno de estas sociedades se iban a definir diferentes escuelas de combate. Asimismo, las armas a utilizar serían las que manejaba el pueblo. Éste adaptaría los utensilios comunes de la vida cotidiana como instrumentos de defensa como, por ejemplo, el cuchillo y el bastón.
Fue en este escenario, con la Italia del Sur fragmentada en feudos, sometida al dominio extranjero y al intervento interesado del Papado que el cuchillo empezó a representar un símbolo de pertenencia al propio clan, pues, además, era fácil de esconder y transportar, y tengamos en cuenta que ya en 1850 la camorra ya está vigente, y las armas blancas eran usadas comúnmente.

Duelos y Estilos
El duelo ritual (denominado "el Deber") constituía la prueba obligatoria de acceso para quienes deseaban entrar a formar parte de muchas organizaciones. Ésta se efectuaba bajo la mirada severa de los ancianos, a quienes correspondía la última palabra respecto al candidato (generalmente, se trataba de duelos "al primo sangue", es decir, terminaban en cuanto se produjese la primera herida). De igual modo, el duelo era el método consuetudinario para zanjar algunas "Cuestiones" (pecuniarias, amorosas, de juego y de honor) que solían concluirse con la muerte.
En base a la familia, a la región, a la preferencia por un determinado tipo de navaja o por la estocada de filo o de punta, nacieron diferentes estilos. Cada estilo era rigurosamente custodiado y ensenado en círculos restringidos, protegido de miradas extrañas, pues el hecho de conocer tan sólo un truco más que el adversario, solía representar la diferencia entra la vida y la muerte: nada se dejaba al azar.
La usanza tradicional
Cualquiera que fuere el estilo, solía emplearse una vara denominada "Fusto" para simular la navaja durante el entrenamiento. A medida que crecía la destreza de los alumnos, se tendía a un entrenamiento cada vez más en sintonía con el combate real. La denominada "Tirata" (desafío de entrenamiento) podía efectuarse bajo cánones escolásticos - a saber, con reglas y límites de seguridad -, o bien bajo el "chi piú ne sa" (se sobreentendía la ausencia de reglas formales, por lo que era un desafío más libre y peligroso).
Se trataba de un ejerció no exento de peligro, pues al "Fusto" solía clavarse una punta susceptible de perforar o de herir superficialmente; igualmente, podía utilizarse un auténtico cuchillo con la lama "allacciata", es decir, envuelta con una cuerda gruesa y del que sobresalía solo la punta. De este modo, se evitaba la penetración del arma al igual que las heridas mortales (un método que, indiscutiblemente, no salvaguardaba la fiabilidad).
Tradiciones Ajenas al Duelo
Además de las tradiciones incluidas en la esfera de los duelos, se dan en algunas regiones italianas algunas formas de lucha que incluyen el uso de la navaja y del bastón para defenderse-de los bandidos, de los lobos, de refriegas en las tabernas - y que presentan técnicas de sumo interés. Éstas utilizan cuerdas y otros utensilios cotidianos a fin de explicar eficazmente dicho estilo.
Era común el uso de piedras o ropas (para protección) con el cuchillo.

Nuevo interés a Dichas Técnicas
Sólo en la actualidad ha empezado a renovarse un creciente interés por las técnicas italianas de cuchillo y bastón: se ha comenzado a apreciarlas y a divulgarlas, junto a los nombres de distintos exponentes de las escuelas tradicionales (generalmente meridionales - Puglia y Sicilia -, pero también de algunas existentes en el Centro y  Norte). Muchos de estos maestros continúan con tal labor divulgadora, enseñando y preservando dichos métodos en su totalidad, eso sí, excluyendo algunas prácticas cruentas típicas de antaño.
A veces, no es factible reconstruir estilos ni remontarse a escuelas de las que no queda vestigio alguno: otras veces, sin embargo, podemos abrevar en las manifestaciones folclorísticas del Sur de Italia y descubrir en ellas fragmentos de técnicas marciales en las que la imagen del arma blanca y el duelo siguen latentes, al igual que otros símbolos típicos inherentes.

Folclore
Un ejemplo de las técnicas arriba citadas y descubiertas mediante el folclore lo constituye la "Pizzica Scherma" o "Danza de las Espadas", que se puede admirar durante la Noche de San Roque (15-16 de agosto) en algunas ciudades italianas del sur, como Torrepaduli. Durante dicha celebración, parejas de bailarines se desafían en duelos simbólicos a ritmo de tambor bajo las notas de la música tradicional Pizzica.
Antiguamente, tales bailes encerraban una cierto peligro, pues se efectuaban con cuchillos auténticos, por lo que, - a pesar del ambiente festivo reinante- la danza lindaba excesivamente con un duelo real y la fiesta podía acabar mal. Hoy en día, los cuchillos no están permitidos, por lo que los participantes se avalan de los dedos índice y corazón para imitan el arma.





Esgrima española o del baratero
La navaja aparece en España en el s.XVI, cuando desde el Estado se dictan leyes que prohíben el porte de espada a las clases populares. El pueblo armado era un impedimento para la Corona, que imponía el pago de impuestos, la recaudación de diezmos de la producción campesina, y el reclutamiento obligatorio de "quintos" o jóvenes que serían enviados al Ejército por 5 años; todo en un esfuerzo por mantener un Imperio en competición con otras fuerzas europeas.
La navaja como arma es una adaptación de la navaja de barbero, de un tamaño mucho mayor (extendida se asemejaba a una espada corta) a la que se le añadía un seguro en forma de carraca. Cerrada se podía ocultar entre el fajín y la capa, y su hoja tenía una ligera curvatura para poder golpear tanto como estilete como sable.
"El Manual del Baratero" fue un librillo (60 pags.) impreso en Madrid en 1849. Aunque el autor parece ser desconocido, todo indica que fue obra de Mariano de Rementería y Fica (académico vasco y profesor), que trata del manejo de la navaja y de las tijeras por parte de barateros, y otras gentes de las calles.
"En Andalucía la llaman la "mojosa", la "chaira", la "tea", y en Sevilla a las de mucha lonjitud las del "Santólio", pero entre los barateros de Madrid y otros puntos es conocida con los nombres de "corte", "herramienta", "pincho", "hierro", "abanico", "alfiler" y algún otro". El vocablo "Santólio".
En cuanto a las tijeras se apunta que solo los gitanos empleaban este instrumento como arma "sin duda porque generalmente dedicados al tráfico y comercio de caballerías la llevan consigo para esquilar las mulas y pollinos. Hay también esquiladores aragoneses".
Entre las armas usadas podemos nombrar cuchillo, navaja de afeitar, el bastón que también se utilizaba en peleas. Por otra parte, entre las armas defensivas podríamos nombrar el sombrero la capa, la chaqueta. Siendo en la pelea que envolvían la capa en el brazo inhábil y en la mano del mismo tenían el sombrero, creando un brazo apto para la defensa y en la hábil obviamente el cuchillo.
Cuenta con una técnica propia, como sus desplazamientos con jiros y contrajiros, sus tiros con floretazos y plumadas, y gran bagaje infundado en técnicas de engaño y tretas, donde realmente está el arte de la pelea con cuchillo.



Esgrima de corvo
Sus primeras menciones las encontramos en la "Araucana" de don Alonso de Ercilla (1569) donde hace referencias a un cuchillo corvo, derivado del alfanje, que traían consigo los primeros españoles que llegaron a Chile. Se los llamaba "corvillos" en Europa, siendo utilizados desde hacía muchos años por españoles, franceses e ingleses. Una tradición de hispanidad, probablemente, pues en España existe toda una cultura armera basada en cuchillos angulados que cambian de aspecto y nombre según la región, exactamente como ocurre en el caso del corvo aquí en Chile. Oróstica agrega que las referencias al corvo chileno aparecen también en una prohibición de 1634 para impedir que los pendencieros indios, negros, mestizos y la "plebe" en general, portaran armas blancas entre las que figuraban las "catanas", correspondientes en su tiempo a un tipo de cuchillo alfanje o "catán" que empleaban los indígenas y que tenía forma curvada, correspondiente al corvo en su fase originaria.
En Chile, el corvo pasó a formar parte del equipo de trabajo de los mineros pirquineros de Copiapó. Los archivos del Ejército no muestran a los primeros uniformes militares chilenos con el corvo integrado al conjunto, lo que nos lleva a concluir en la teoría de que fue el "roto" quien llevó esta herramienta de su vida cotidiana a los campos de batalla, a partir de la Guerra Contra la Confederación Perú-Bolivia. El que estuviese atado al cinto demuestra que no formó parte de la indumentaria oficial, sino que fue introducido de manera natural por los soldados en el uniforme. La existencia de algunos viejos ejemplares de corvos que presenta filo por sólo uno de sus lados, a diferencia de los actuales, refuerza la posibilidad de que hayan sido concebidos como herramientas y sólo circunstancialmente convertidos en armas mortales. Esta tendencia a darle un sólo filo se mantiene incluso en varios corvos producidos durante la Guerra del Pacífico, cuando fueron utilizados por segunda vez contra el enemigo peruano y boliviano. Este cuchillo era la herramienta de trabajo de los duros conquistadores de las salitreras. El corvo fue también el símbolo del minero y del trabajador de las calicheras del siglo XIX. En Arica se comenta popularmente, que lo habían usado también albañiles y zapateros. Se le usaba para cortar cuerdas de fardos, lo que nos explica su forma torcida. En la zona centro-sur también se lo emplea hasta nuestros días por pescadores de algas, para cortar tallos y ramas de cochayuyos en las rocas costeras. Estos datos acercan más la pieza a su función como alegoría del obrero, del "roto" chileno y del huaso, el mismo personaje nacional que se vio en la necesidad de salir a defender su Patria llevando su fiel herramienta de trabajo a un lado. Es entonces, por excelencia, una arma y un herramienta profundamente ligada al trabajador chileno.
En la actualidad, el corvo chileno ofrece distintas variedades y ángulos rediseñados de su hoja: el curvo, el atacameño, el pavonado, el cromado, etc. Se denomina "garra de puma", por ejemplo, es el ancestro del actual corvo de combate, que presenta una curva pronunciada en 45º y que suele ser más usado en desfiles. El "pico de cóndor", en cambio, popularmente identificado con el atacameño y el de infantería, es el que presenta una curva más sutil en la punta, torciendo aproximadamente un tercio del largo total de la hoja. Algunos son de fantasía más que de utilidad en combate, y otros son producidos sólo para regalos o reconocimientos institucionales.
Su esgrima
En lo personal la dividiría en dos periodos, el rural y el militar, en el primero, es una esgrima instintiva perfeccionada en el uso de guerras y peleas, familiarizado con su uso como herramienta de labores.
El periodo militar cuenta con una simpática historia, Fue el capitán Quinteros quien en la década del 60 en la Escuela de Infantería de San Bernardo, se buscaba un arma blanca para dotar a los primeros grupos comandos, quien hizo resurgir la idea de dotarlos con el corvo chileno.
Luego el teniente Azagra se dedicó a buscar algún maestro en el arte de su uso que pudiera instruir a los comandos en el manejo del corvo. Finalmente dieron nada menos que con un reo de la cárcel de San Bernardo, que estaba preso por varios homicidios a su haber tanto en Chile como en países vecinos, todos ellos cometidos con el corvo.
Luego de largas sesiones de entrenamiento de combate simulado con este reo se fue aprendiendo la esgrima del arma y se configuro la forma definitiva que fue adaptada como normalizada por el ejército.
El corvo es un arma poco convencional y para su correcto (y efectivo) uso se debe estar familiarizado con él, con su peso, sus partes, tacto y balance. El corvo no requiere una gran fuerza, destreza, flexibilidad o agilidad para ser usado con efectividad. Lo verdaderamente importante es la solidez de la muñeca, juzgar bien la medida y saber aprovechar la oportunidad. El corvo se toma como un martillo, con la punta mirando directamente a los pies del enemigo y manteniendo la mano a la altura de la cadera. La mano desarmada se mantiene cercana al cuerpo para contrapesar o se usa para fintear, forzando al enemigo a exponerse.
El Ejército de Chile instruye a la totalidad de su contingente sobre el manejo y empleo del corvo mediante instructores de Combate Especial (sistema chileno de lucha cuerpo a cuerpo). La forma del corvo permite usarlo de diferentes formas:
       Cachazo: se usa a corta distancia, pegando con el pomo en línea horizontal hacia afuera o vertical hacia arriba.
       Picotazo: el Pico del Cóndor se clava de forma perpendicular al cuerpo y al extender el brazo por completo, hacia dentro se hunde formando una herida curva hacia abajo, lo que permite perforar la cavidad torácica, los ojos o el cuello.
       Revés: se usa la cara exterior de la hoja, va hacia cualquier blanco y se aplica cuando el cuchillo vuelve de un tajo para aprovechar el movimiento, atacando siempre, aún al retroceder. Preferentemente se ataca al rostro para preparar el golpe de muerte.
       Tajo: se da con la cara interior de la hoja. Dentro de la distancia de ataque el corvo corta limpiamente, pasando de un lado a otro del cuerpo. Este golpe se aplica en la panza, ingle, cara, cuello, interior del codo y muñeca.
       Zarpazo: la Garra del Puma se clava de forma perpendicular y de arriba abajo al objetivo aprovechando el peso del arma y del brazo, desgarrando al continuar su trayectoria y atrapando al enemigo al tomar contacto con hueso. De esta forma se golpea a la cabeza, hombros y esternón.



Duelo finlandés (Puukkojunkkari)
A finales del siglo XIX surge en Finlandia, una disciplina, una tradición, una casta, ellos eran los Puukkojunkkari (el término puukko-junkkari, o cuchillo de combate, fue originalmente un término que la gente de la época le dieron a las unidades militares que se deterioraron en bandas de delincuentes), el primer sitio donde aparecieron fue en la región del sur de Ostrobothnia, en una época turbulenta, donde muchas veces sus luchas terminaban en una muerte.
La edad de los peleadores de cuchillo fue un período único en la historia de Finlandia, que comenzó alrededor de 1790 y corrió alrededor de 100 años. Durante este tiempo, la tasa de homicidios aumentó de forma pronunciada, con unos 2.000 asesinatos cometidos en la región de Ostrobothnia del Sur, o alrededor de 10 muertes por año por cada 100.000 personas. El aumento de la delincuencia sólo afectó a esta área. El crimen violento en el resto del país era relativamente baja durante el mismo tiempo. Otros delitos como asaltos, robos y los juegos de azar también fueron altos en el sur de Ostrobothnia.
La particularidad es que no había diferencia de clases en los Puukkojukkari, podían ser dueños de una hacienda, o simples sirvientes en una granja. Los dueños de hacienda solían ser, además, líderes de bandas enormes. Eran temidos y respetados, y peleaban con un alto código de honor, el cual básicamente respetaba la pelea sin armas de fuego, y se desprendía del miedo.
Era tanto su "poder" en sus bandas, que era prácticamente imposible de arrestar a un Puukkojunkkarit, ya que nadie se animaba a atestiguar contra ellos en un proceso legal.
La explicación social suele decir que como el estándar de vida subió mucho en Ostrobothnia, y con ello las bodas se volvieron muy ostentosas y de mucho derroche de dinero, los jóvenes de la región muchas veces no podían heredar sus propiedades, y tenían pocas chances de volverse prósperos por su cuenta, lo cual los termino frustrando y "empujando" a una vida de Puukkojunkkarit.
Su cuchillo
El Puukko es un cuchillo de tamaño medio a pequeño, con un mango de madera simple y filo de un solo lado, se decía que el tamaño del cabo debe coincidir con el tamaño de a mano del usuario, y su hoja, siempre pequeña, aproximadamente 10cm.
El puukkojunkkarit esta muy bien representado en el film "Härmä".



Kali filipino
Como sabemos, el cuchillo fue un arma ya presente desde el neolítico, comuna todas las culturas, en el caso de filipinas, tras la conquista española, se desarrolló y mejoro el arte de combate con palo y cuchillo. Recordemos la similitud de palabras con la esgrima tradición española, y la terminología del eskrima filipino.
Filipinas cuenta con infinidad de sistemas en los cuales mucho difiere, los conceptos comunes serian, principalmente la traslación de la técnica de bastón al cuchillo, y el concepto de “defanging the snake” (descolmillar a la serpiente, donde su objetivo es atacar al brazo armado, lo cual sería como sacarle los colmillos a la serpiente.
Trabaja en proyección de ángulos, y cuenta con sistemas donde trabaja a costa distancia como el uso de armas dobles como machete y cuchillo.
Otro tip es corta/bloquea/ chequea y pasa, todo a corta distancia, estéticamente se ve muy lindo. También se puede redireccionar dependiendo del ángulo de ataque de tu oponente, debes de chequear su mano armada, pasarla y moverte hacia el lado
Muchos sistemas militares basan su entrenamiento de cuchillo en estilos de Kali. Asi como muchos referentes, como Doug Marcaida, Ray Dionaldo y Christopher Sayok.





Cuchillo Nativo Americano (NAWA)
Sun Bear muestra el cuchillo usado en
las batallas de Litlle Big Horn y Fetterman
En América del norte, el cuchillo también desarrollo una esgrima, esta mantiene un carácter natural, espontaneo, y una técnica depurada y efectiva. Dependiendo de la zona variaba, por ejemplo, en las praderas del norte fue arma de apoyo en la diestra el tomahawk y en la siniestra en agarre invertido (icepick) el cuchillo, también se usaba unos cuchillo con los cuales escalpaban (cortaban el cuero cabelludo) a sus enemigos, en un comienzo fueron de piedra, pero la llegada del blanco promovió a un avance en materiales de fabricación de los cuchillos, y adaptación de los mismos, características casi comunes era que siempre llevaban vaina, en la cintura o el cuello, y por lo general era de tamaño pequeño, ya entrado el Siglo XIX empezaron a ser de tamaño más importante, otro caso son los apaches que poseen una técnica de esgrima con solo el cuchillo. Las ventajas de un cuchillo de gran porte saltaran a la fama para los hombres de la frontera estadounidense. Esta popularidad se disparó en 1827 con la introducción del cuchillo Bowie, un modelo inspirado por las cuchillos encargados por Rezín Bowie, hermano de James "Jim" Bowie. James lo hizo famoso después de un duelo con Norris Wright. Después que el cuchillo Bowie fue estandarizado durante los años 1830 y 1840, resultó ser un diseño muy popular, tanto es así que durante la segunda mitad del siglo XIX se convirtió en sinónimo del término "pelea con cuchillos". El Bowie media entre 10 a 12 pulgadas cuchillas algunos eran incluso más grande. El cuchillo Bowie sustituye en gran medida las armas nativas, y adoptado por los continentales. Antes de la introducción de los revólveres de en la frontera americana, el cuchillo Bowie se prefiera a menudo antes que un arma de avancarga. Ya entrando en el siglo XX el Bowie comienza a achicarse y a ocupar su uso como cuchillo de monte.
The real Jeremiah Johnson.
El duelo existió, en algunos pueblos del norte, ataban una cuerda de la mano izquierda seguía, daba una vuelta en el tótem y seguía y se ataba en la mano izquierda del oponente, ambos con cuchillo, viendo quien era más apto y engañaba al oponente. Asi como el comanche realizan duelos a muerte atados, peleaban unidos a cuchillo.

En el área técnica hoy día hay muchos referentes, en donde se conservó y transmitió el conocimiento de la pelea de cuchillo, conservando así una técnica que recuerda con sus nombre el mundo que nos rodea, es así como un ataque rápido y corto es un snapping turtle (tortuga mordedora), o canyon movement es pasar del otro lado el arma haciendo la forma del cañón.



La esgrima de cuchillo china
Imagen de aprox.1900
Los cuchillos mariposa (no confundir con el balinsong) o el Baat Jam Do que significa en resumen de su uso, como Cuchillas de Ocho Cortes, se ha venido desarrollando desde la mitad o finales del siglo XIX. Pero su ancestro, el Hu Diedao, desde mucho antes, habiendo sido una espada angosta la cual con el paso del tiempo fue achicándose en su tamaño, hasta llegar al tamaño que vemos hoy día, eran practico para portar en las botas de los antiguos cultores del Ving Tsun. Su utilidad es obviamente para defenderse, combatir contra otro tipo de armas, siendo Baat Jam Do muy versátiles en su uso.
Su esgrima o manejo se realiza con dos Cuchillas, aunque no hay inconveniente en usar una si es desarmada la otra mano. Podían ser utilizadas estas cuchillas para dirimir un duelo en la antigua Cantón, o simplemente ser una herramienta funcional a la defensa personal, en las épocas de gran convulsión que tuvo la política china. De hecho, en sus comienzos eran usadas por los Taiping (Boxers rebeldes de la revolución), en su formato de Hu Diedao. Siendo aptas para enfrentar un sable o una espada, o un bastón largo de combate, dado que sus técnicas contemplan oponentes con esas armas. Aunque su uso practico se da en la corta distancia.
Su manejo
Técnicamente, en general, es un arma preparada para apuñalar y cortar. En determinados ángulos, se trasladan a las técnicas de mano en el nivel avanzado del practicante de Ving Tsun. Los conceptos son similares al pugilismo de este estilo (Ving Tsun), es decir por ejemplo utilizar técnicas de defensa y ataque en un mismo movimiento. Ocho lugares (blancos) del cuerpo matan rápidamente al ser atacados por Baat Jam Do. Su desarrollo técnico está preparado en base a ello. Y por supuesto, en muchos otros focos, como cuello, axilas, muñecas, ingles, etc., se producen daños irreparables, o de muerte más lenta.
Su evolución en el tiempo es palpable, ya que con el paso de las generaciones que los usaron, ha ido cambiando morfológicamente, por ejemplo en su hoja de corte, incluso debido al uso en lugares , pueblos, ciudades diferentes dentro de China Continental y de Hong Kong.
Su actualidad
Hoy día, y gracias a los ancestros de nuestro sistema marcial (Yip Man Foshan Ving Tsun), se conserva el método y estilo original de uso para combate de estas Cuchillas Dobles llamadas Baat Jam Do. Aunque para un reducido grupo de discípulos llamados a "Puertas Cerradas". Pero existe también una formación en su uso, algo más general obviamente, para el resto de los estudiantes de este sistema.
En los tiempos actuales, el aprendizaje "general" de Baat Jam Do, implica otorgar alta eficacia al sistema de pugilato Ving Tsun, una vez concluida la tercer forma de puño de este sistema. Es decir, que podrá utilizar su pugilismo de manera más concreta y talentosa, marcando una diferencia.



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Entre los referentes y colaboradores de este post
contamos con:

Esgrima Criolla
Jorge Prina
jorge.prina@gmail.com
www.esgrimacriolla.blogspot.com
www.facebook.com/tacuara.dpu


Esgrima de Navaja del Baratero
Denis Cherevichnik
www.temaf.com
www.facebook.com/denis.cerevicnik


Esgrima de Cuchillo Italiana
Davide Lupidi
www.2edges.it
www.facebook.com/kali.italia


Esgrima Nativa Americana (NAWA)
Danny Hoskins
hoskins5@copper.net
www.facebook.com/Hoskins5


Esgrima de Corvo
Andres Pino Morales
centroproteccion@gmail.com 
www.facebook.com/andres.p.morales.9


Esgrima de Baat Jam Do
Neldo Sacomani
wuhsingchuan1@yahoo.com.ar
www.wuhsingchuan.com.ar
www.facebook.com/neldo.sacomani


Kali filipino
Doug Marcaida
www.dougmarcaida.com/
www.facebook.com/doug.marcaida





Galeria de Imagenes



Flecazo

Duelo Criollo circa 1890

Jovenes visteando en Argentina en la actualidad



Manual del baratero


recreacionista baratero


tipología de navajas 

Entrenamiento de corvo en la actualidad.


Native American scalping

Entrenamiento de cuchillo nativo en la actualidad

Sioux (Native American). Scalping Knife and Sheath, early 19th century


Robert McGee survived a scalping


Duelo Cherokee


Native American scalping knife, c.1830's, Cherokee




zumpata /Napoles comienzo del 1900
Yip man

Cuchillos mariposa